Entrevistas

La indumentaria regional nunca pasa de moda

El traje de alicantina y fallera entre los más caros del mundo

Jose Ángel Trujillo, nacido en México, aterrizó en Alicante hace 12 añosSu llegada coincidió con la celebración de las Hogueras de San Juan, por lo que tuvo desde el principio un contacto directo con estas. Todos los elementos que conformaban la fiesta llamaban su atención, sin embargo, uno le despertó un especial interés, el traje regional de alicantina. Posteriormente, comenzó a investigar sobre el origen de la indumentaria, los elementos que la conforman, que tipos de telas existían, etcétera. Su interés llegó a ser tal que hace tres años y medio tomó la decisión de abrir una tienda especializada en la indumentaria regional de alicantina: L’ Antiga.

Son muchos los “festeros” que tras años de contacto con la fiesta piensan en abrir una tienda dedicada a este sector. Sin embargo, es más complicado de lo que parece, porque en primer lugar es un sector muy especializado y debes dominar a la perfección todo lo que esté relacionado con la indumentaria. Es un tipo de negocio que ha sufrido ciertos problemas por el impacto de la crisis y además, hay que tener en cuenta que es un sector en el que abunda la economía sumergida. Ante todos estos impedimentos el número de personas que deciden abrir una tienda dedicada a la indumentaria se reduce.

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Jose Ángel Trujillo  en a A L’antiga – Foto: Raquel Bernal Sánchez

Historia de la indumentaria regional alicantina

Sin las Hogueras de San Juan no habría traje regional de Alicantina, por lo que es fundamental saber de los inicios de está festividad para poder hablar de los orígenes de la indumentaria regional.

Las Hogueras de San Juan de Alicante tienen su origen en la tradición que tenían los agricultores por hacer pequeñas hogueras el 24 de Junio, para celebrar el día más largo del año. En 1928, con la intención de impulsar el turismo en la ciudad se celebran las primeras hogueras “legales”. En esta época había pocas mujeres que formaran parte de la fiesta, es a lo largo de los años cuando se incrementa el número de personas interesadas en ella.

Bellesa del Foc 1932, Amparo Quereda Bernabeu / Foto Museo Hogueras de Alicante

 En 1932 surgió por primera vez la figura de la Bellesa del Foc, siendo la primera Amparito Quereda Bernabeu. Pero no fue hasta 1940 cuando Tomás Varcárcel inventó el traje de novia alicantina, el cual fue definido como traje oficial de las Hogueras de San Juan. El traje recibió duras críticas y hasta la década de los 60 no fue reconocido y utilizado con normalidad. En la actualidad el atuendo que utilizan las mujeres es el que creó Tomás Varcárcel. A lo largo de los años ha ido evolucionando, pero se usan los mismos elementos desde el momento de su creación. Hay que destacar cuatro elementos clave del traje: la mantilla, el peinado, la falda y el corpiño.

La mantilla, en sus inicios era de pequeñas dimensiones y no se almidonaba, sin embargo, actualmente esta sí se almidona y además cuenta con 7 caños que alzan la mantilla por encima de la cabeza.

El peinado era inespecífico y en ocasiones se adornaba con un clavel, hoy en día es obligatorio llevar un moño con el pelo retirado de la cara y el azahar en la parte derecha de la cabeza, en el caso del traje de novia alicantina. El corpiño es otro de los elementos que ha experimentado algún cambio: actualmente cuenta con unas mangas “en martillo” y se adornan con pedrería. En sus inicios el tipo de tejido para su confección era rasopasando por el terciopelo y ahora se utilizan rasos brocados. Por último, la falda presentaba dos caídas en lugar de las cuatro actuales y el vuelo era inferior, pues en lugar de utilizar un cancán se hacía uso de enaguas almidonadas, lo que daba menos vuelo a la falda. En cuanto al hombre estos vestían de calle, ya que hasta 1971 no había un traje de indumentaria para ellos. Se creó un traje a imagen y semejanza del fallero valenciano, que apenas ha experimentado cambios a lo largo de los años, pues se creó en una época tardía.

Proceso de Fabricación

 

 

1_XB7F8QcfZlWgvcqMHz-R5Q (1)El proceso de fabricación de cualquier tejido es fundamental, pero también lo son los telares utilizados para su obtención. Hoy en día el telar más utilizado para la fabricación de telas regionales es el de calada. En este telar, como en cualquier otro, para poder empezar a funcionar es necesario contar con una fibra. Se pueden diferenciar dos tipos de fibra:la urdimbre y la trama. La urdimbre es la base que se dispone en el telar, corresponde a un conjunto de hilos que se colocan en paralelo y a través de ellos se pasa la trama. Este tipo de fibra son los hilos que permiten que vaya cambiando el color del tejido.

Por otra parte, un telar menos utilizado, pero no por ello menos importante es el Jacquard. Este telar fue inventado por Joseph Marie Jacquard en 1801, es automático y para la obtención del tejido deseado se requiere el uso de unas tarjetas que están perforadas por un conjunto de agujeros. Ninguna tarjeta es igual a otra y para su correcto funcionamiento es necesario disponer las tarjetas en fila, y a través de los agujeros de cada una de estas se controlan las subidas y bajadas del conjunto de hilos, que son utilizados para obtener el tejido deseado. Un telar con 500 ganchos puede tener conectados cinco hilos por cada uno de los ganchos, por lo tanto, se puede llegar a producir una tela con un ancho de hasta 2500 hilos.

 

Tipos de telas

“Hoy en día no se tiene dos o tres telas”, afirma Juan Rosillo, indumentarista de la tienda Conchi Beneyto. Podemos diferenciar entre algodones, rayones, estrechos y anchos de seda, sirviendo estos últimos para recuperar dibujos de otras épocas. Sin embargo, los más importantes son los espolines. Este tipo de tejido es el más caro que se puede encontrar en el mercado.

Se fabrica de forma artesanal en telares de madera antiguos de mitad del siglo XIX y en un día de trabajo se suelen realizar entre 10 y 12 centímetros. Es el más especial porque el cliente puede personalizar el tejido eligiendo tanto los colores de las flores como de las decoraciones, fondos y los metales que se utilizarán para el ornamento

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Espolín «Alicante» de Vives y Marí

 

La empresa más especializada en la fabricación de este tipo de tejido es Vives y Marí. En el 2010 recibieron el Premio Artesanía de la Cámara de comercio de Valencia, por la fabricación de su espolín llamado “Alicante”. Es un dibujo simétrico que cuenta con 44 colores para las flores y tres matices diferentes de verde, oro liso y plata lisa. Para su elaboración fueron necesarias más de 800 horas de trabajo, repartidas en distintos turnos.

A pesar de existir una variedad tan amplia, el 85% de las ventas de telas para trajes regionales corresponden a algodones y rayones,explica el indumentarista Juan Rosillo.

Comercios locales: ¿Economía sumergida?

La economía sumergida no es algo de lo que no se es consciente, pero muchas veces se pasa por alto los efectos negativos que puede tener su presencia. En este sector existen diversas opiniones sobre el impacto para los comercios de indumentaria regional. Juan Carlos Vizcaíno, experto en historia de hogueras, considera que dentro del sector este tipo de economía es más que necesaria, pues todos los comercios necesitan encañonar sus mantillas, coser sus faldas y corpiños, o elaborar las bandas para las representantes de las fiestas. La mayoría de las personas que realizan estos trabajos son modistas sin una estructura empresarial legalizada, sin embargo, en alicante los negocios acuden a ellas porque, por ejemplo solo hay dos personas que sepan encañonar mantillas en toda la provincia, y tan solo tres que se dediquen a la elaboración de bandas. Por lo tanto, todos y cada uno de los comercios depende de estas personas que, aunque trabajen de forma “ilegal” son necesarios para la elaboración de un traje regional. “Es estrictamente necesario que este tipo de trabajos se preserven como algo totalmente artesanal”, considera Juan Carlos.

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El indumentarista Jose Ángel explica: “Yo puedo entender qué, si algún familiar o conocido sabe coser, decidas que te haga la falda o el corpiño. Pero lo que no entiendo y no me parece justo es que nosotros tengamos que pagar impuestos y ellos no, y que además puedan llegar a tener una cartera de clientes mucho más amplia”.

Sin embargo, hay que tener algo en cuenta y es qué, comprando los artículos en una tienda, es esta la que se hace responsable de cualquier problema que se pueda llegar a tener, es decir te ofrece una serie de garantías que una persona particular no te puede ofrecer. “Se dan muchos casos en los que la señora de la esquina te cose una falda por un duro, pero sabes perfectamente que la falda no te va a quedar bien, o se te va a caer”, recalca el indumentarista.

Crisis del sector

Por otra parte, hay que tener en cuenta que el sector ha sufrido el fuerte impacto de la crisis, experimentada por el país. Hasta hace 10 años no se practicaba la compraventa de trajes , pero la presencia de la crisis hizo que esta práctica llegara para no irse. Hay infinidad de plataformas en las que encuentras artículos a un precio muy reducido, sin embargo, hay un público que siempre quiere ir con las novedades, cosas que no sean muy antiguas, o que simplemente quieren estrenar, afirma Jose Ángel. Esta práctica está mucho más normalizada que la de la economía sumergida, pues se considera que el mercado es libre y que por lo tanto el mejor postor es el que se lo lleva.

“Hay un público que siempre quiere ir con las novedades, cosas que no sean muy antiguas, o que simplemente quieren estrenar”, afirma el indumentarista Jose Ángel

El indumentarista de a L’ Antiga considera que probablemente las circunstancias han hecho que quizá no se pueda ir vestido a la “perfección” y con los mayores lujos de arriba a abajo. Pero uno se puede permitir comprar unos “aderezos chulos” de la nueva colección o una “tela de nueva temporada”.

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Los empresarios de las tiendas dedicadas a la indumentaria regional no fabrican sus propias telas, sino que las encargan a diversas fábricas especializadas de la Comunidad Valenciana.

Sector estacional

Los comercios ligados a la indumentaria regional de alicantina o fallera en este caso, sufren de cierta estacionalidad pues en los meses posteriores a la celebración de sus fiestas las ventas experimentan una reducción considerable. En el caso de las Hogueras de San Juan de Alicante, la principal temporada de ventas se da en los meses que van de enero a junio. “El resto de meses las ventas son menores, lo que pasa que se compensa porque sigue habiendo fiestas regionales en San Vicente, en Elda, San Juan Pueblo y Villajoyosa”, explica Juan Rosillo, indumentarista de la tienda Conchi Beneyto. Sin embargo, Jose Ángel advierte que hay que tener en cuenta que el negocio puede experimentar cambios y haber temporadas en las que la afluencia de público sea muchísima independientemente del mes y otras en las que pasan días y nadie entra a tu tienda.

Economía de la indumentaria regional a nivel nacional

1_GYi-F4NZ-Xah8j3z-w8nQQ.jpegEn España hay infinidad de trajes regionales, no solo por cada provincia, sino también por cada pueblo, región, pedanía. Aun existiendo una variedad tan amplia solo hay un traje que consigue saltar las fronteras nacionales, y es el de flamencaEste tipo de traje se exporta a nivel nacional e internacional. Los principales destinos internacionales son Japón con un 31% de las exportaciones, Estados Unidos con un 17% y Francia con el 13%, según datos proporcionados por modaes.esA nivel nacional las mayores demandas del traje de flamenca corresponden a Madrid, Cataluña, Valencia, La Rioja y Extremadura. Cabe destacar que el sector ha conseguido resurgir del fuerte impacto que recibió por los efectos de la crisis, tal ha sido su recuperación que en estos últimos años ha alcanzado un volumen de ventas de ocho millones de euros anuales. Sin embargo, la venta de trajes de fallera o alicantina no ha logrado traspasar fronteras.

El sector de la moda flamenca ha alcanzado en los últimos años un volumen de ventas de ocho millones de euros anuales, según Modaes.es

La empresa de tejidos regionales de Vives y Marí afirma que se trabaja principalmente a nivel nacional y que las demandas internacionales son insignificantes. Pero hay que tener en cuenta que las ventas del traje de flamenca pueden ser mayores porque hay una variedad mucho más amplia, se renuevan cada dos o tres años y el precio medio es de 350€ a 1500€ euros. Sin embargo, el traje de alicantina o fallera es considerado como el segundo más caro del mundoLos precios de un traje completo oscilan entre los 1000€ hasta 15000€, en función del tipo de tela escogida, los aderezos, mantilla, delantal, zapatos, etc.

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